martes, 26 de febrero de 2008

Epítome de significados de un par de palabras poco utilizadas por mí:

La moda:
Esa cosa que te lleva a apreciar eso que hacía dos días habías rechazado. Como ejemplo: unos tenis, un suéter o una mujer rubia.

Un amigo:
Ese humano que está detrás de ti, molestando con que le demuestres tu amistad.

Amistad:
La búsqueda periódica de una persona en donde se intercambian pensamientos e ideas, a veces hasta caricias y abrazos, cuando hay júbilo. Esta se destruye (la amistad) cuando hay un periodo largo sin relación. Que tontería, ya que hay más cosas que compartir cuando ha pasado más tiempo.

Enemigo:
Yo mismo. Ególatra, malnacido, desafortunado, poco humano.

Hombre:
Mujer. Humano

Mujer:
Hombre. Humano

Sobrino:
Hijo de mi hermano. Pero no tengo hermanos.

Tío:
Cualquier amigo de mis padres. El novio de mi madre.

Una novia:
No lo sé, pero dicen que son molestas, aburridas, resbalosas pero huelen bien y tienen manos suaves. Como un jabón.

G.T. Carpio

domingo, 17 de febrero de 2008

Y...



Y miraba el canto que salía de tu boca, diciendo lo mucho que había cambiado. Veía en tus ojos los míos, el vacío y el reflejo de ti cuando te marchabas.
Entonces volteo hacia atrás y te veo entrando por una puerta que abrió de la nada, sin que yo la buscara o la abriera.

Y así, mi cara mostraba ternura al mundo y con mis manos escribía la hipocresía, las mentiras que se pueden creer porque no se está viendo a los ojos, que nunca mienten. Entonces quise voltear, pero mi cara había desaparecido, mis manos sólo sostenían la mentira y mis piernas estaban atadas por esa parte de mí que no quería liberarlas.
Tonto soy al no ser quien era, pero "yo" mismo y el tiempo se han encargado de hacerme lo que soy: tonto, pues.

Y ya tantas máscaras he utilizado que poco sé de mí mismo. Siempre que me busco en el espejo veo a alguien distinto que me propongo conocer y fallo.

Y pasa el tiempo y ahora que te tengo cerca quisiera conocerme para conocerte y me conozcas. Ardiente es el pesar que vive en mi pecho por no poder saber quién soy en verdad y muero verte pasar por mi vida como la felicidad inalcanzable.

Y tanto hablo de ti que pensarás que sé quién eres, pero no.

Te quiero, ¿y?

viernes, 21 de diciembre de 2007

Y sí

Y sí. Te miro a los ojos un día y al día siguiente te extraño, te anhelo, te quiero. ¿Por qué te quiero? Esa sonrisa, esa linda sonrisa.
Los que me concen cuando estoy contigo pensarán que soy un payaso, un mimo y un cirquero, todo a la vez ¿Por qué? Sólo porque quiero hacete reír. Te quiero y no me he dado cuenta, ni aunque lo escriba.

Que poca cosa

Que vida la mía... Soñador fui cuando joven (hace tan poco tiempo) y ahora que mayor me creo (pues no lo soy), estoy confundido.
No puedo generalizar tampoco pero, las mujeres de edad me gustan, me atraen, me invitan a pensar que algún día podre besar sus labios...
Madre, que poca cosa soy. Sólo un besador, no un amante, no un hombre.
Que poca cosa...

jueves, 22 de noviembre de 2007

Pensamientos

De cuando vagaba por las calles y vi a una mujer gorda, más flaca:

Era poco más delgada que un barril y hasta esbelta. Caminaba solitaria por las calles, vestida de negro y en espera de monedas del bolsillo de algún caballero. Entonces me acerqué y pedí sus labios por una noche, a eso fui. Al día siguiente que la vi a la luz del amanecer con ese vestido rosado y el escote pronunciado cambié de parecer.
Entonces pensé:
En general uno enflaquece cuando viste de negro; y no porque la ropa haga milagros, sino porque no se alcanzan a distinguir las siluetas.

Nunca me regresó las monedas.

Carpio.

sábado, 17 de noviembre de 2007

El hueco

Mi corazón se ha ido y ahora queda un vacío que hace eco con mi respiración,
que trata de llenarse con humo de recuerdos que se desvanecen cuando respiro otra vez.

Qué vida la mía, ¡oh desesperación! has muerto y te has ido sin despedir. Por un lado te pierdo, por otro, nunca te tuve. Ahora que estás muerta eres más mía que cuando estabas viva. Pero tus labios que eran toda calidez, ahora reposan insensibles y fríos debajo de un vidrio que no se empaña. Entonces dibujo en el espejo tu silueta, aprovechando el vapor que nació de mi ducha, miro tus ojos y me doy cuenta con tristeza de que siguen siendo los míos.

martes, 6 de noviembre de 2007

Celos

Moriré lento hoy por la noche
Mi sangre correrá cual río furioso por mis sábanas blancas
Ahogando a su paso cualquier rastro y recuerdo de vida que habite en mi colchón
Incluyendo tu recuerdo