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martes, 15 de julio de 2008

Auto sabotaje

¡Ah! Mi calidad de disperso me tiene en desventaja frente a tu rechazo. Siempre he sido defensor de la razón por sobre el sentimiento y ahora mi imaginación me traiciona; aquella que es tan parte de mí que me conoce y sabe cómo hacerme daño. Te pienso y veo en todos lados, a todo le pongo tu nombre y sangra mi corazón un poco más de lo que ya ha sangrado toda mi vida.
Pero esta sangre es más roja, y aún caliente mancha permanentemente mi alma y se pudre para prevenirme más dolor. Así es como el amor no correspondido se vuelve odio, un sentimiento en forma de pus que destruye la esencia de lo que alguna vez construiste en mi alma.
Nadie que haya amado ciegamente y haya sido abandonado puede negar mi postura.
Pero Dios, que es toda bondad, supo que algún día te iba a conocer y guardó en mi alma un antídoto: el perdón.
Ya quedará en mí perdonarte algún día, para poder vivir en paz.
Pero ahora me gusta beber el veneno que me das y sentirme morir, para que, cercano a la muerte, me aferre a la vida perdonándote...

sábado, 28 de junio de 2008

Tan fuera de rango (por si fuera Arjona)

Si digo que una variable matemática corresponde a sólo una parte de tu compleja ecuación, me autonombro incapaz de resultar en tu descifre. Soy un par de números que no corresponden a tu constante, simplemente fuera de rango; un número más que figura dentro de una operación cualquiera. Me resuelvo como un cero, como un falso, como un no.
No seré frecuente sino en sueños, cuando la numeración sea sólo visual, no siga un orden. Seré algo para ti sólo cuando deje de significar una variable matemática que corresponda a sólo una parte de tu compleja ecuación.

domingo, 15 de junio de 2008

De lo que me di cuenta cuando cenaba

Trataré entonces de ser breve y veraz, porque con mis letras diré lo que con palabras no has querido creer.
Es lógico, mujer, que en tu lucidez rechaces lo que con tan poca pena te dije aquel día en que te abrí mi pecho y enseñé mi corazón, que por curioso que suene, tiene grabado tu nombre desde hace tiempo.
Ahora ceno y escribo; dos actividades que repito con redundante placer y, a la vez, trato de no redactar más lo que tanto te digo que te incomoda y hace daño.
He sido ingenuo e infantil; dejarme llevar por mis primeros impulsos, dejar mi lengua correr por letras que juntas son prohibidas; confesar mi pecado. Mi penitencia es conocerte, es que estés cerca de mí; es saber que tan cerca que estás, así de distante te encuentras. ¡Oh! imposible.
Disfruto mi comida aunque apenas la merezco.
Camino por la nieve, descalzo, y sabes de dónde vengo, y ahora a dónde quiero llegar. Miras mis pies sangrantes y quieres curar mi herida buscando a quienes me la han causado; aquellos que te hacen pensar que no puedo seguir mi camino hacia ti, donde el agua es vino y mis pies no duelen más. Veo en mi alma la huella de antiguos amores, marcados con sangre que ya no es mía, y fría como la muerte misma se limpia en el manantial de tu sonrisa.
No hay más dicha que saber que estás contenta. Regocijo, gozo, amor, ternura; es poco de lo que siento cuando te veo por ahí siempre sonriente, alegre, feliz.
¿Qué haré yo en tu vida mas que arruinarla, empobrecerla, liberarla pero destruirla?
Todo cuanto conocíais se esfuma frente a mi reflejo en tus ojos.
No quiero morirte más. Con pesar y cariño tomaré otro rumbo, hacia tu felicidad.

martes, 20 de mayo de 2008

Uno más uno

Tapia + Bazán

Entonces miré al espejo mi cara
y vi la tuya, ausente
distante, como aquella primera vez
las nubes se confundían con tu cabello
y tus ojos con los frutos de aquel árbol

ahora que no estás la tierra me reclama tus pasos
me recuerda tus besos
pienso que alguna vez volveré a encontrarte
de manera insospechada
entonces veré reverdecer al mundo
y a mi corazón de nuevo

aun cuando parezca que me has olvidado
y me has enterrado en lo más profundo de su corazón
vivo en ti, como la sangre que corre por tus venas
pronuncias mi nombre como si fuera el tuyo
y me despides como el aire exhalas al caminar

miserable soy que de pronto soy todo y de pronto nada
y así prefiero ser nada que hacerte más daño

viernes, 21 de diciembre de 2007

Que poca cosa

Que vida la mía... Soñador fui cuando joven (hace tan poco tiempo) y ahora que mayor me creo (pues no lo soy), estoy confundido.
No puedo generalizar tampoco pero, las mujeres de edad me gustan, me atraen, me invitan a pensar que algún día podre besar sus labios...
Madre, que poca cosa soy. Sólo un besador, no un amante, no un hombre.
Que poca cosa...

sábado, 17 de noviembre de 2007

El hueco

Mi corazón se ha ido y ahora queda un vacío que hace eco con mi respiración,
que trata de llenarse con humo de recuerdos que se desvanecen cuando respiro otra vez.

Qué vida la mía, ¡oh desesperación! has muerto y te has ido sin despedir. Por un lado te pierdo, por otro, nunca te tuve. Ahora que estás muerta eres más mía que cuando estabas viva. Pero tus labios que eran toda calidez, ahora reposan insensibles y fríos debajo de un vidrio que no se empaña. Entonces dibujo en el espejo tu silueta, aprovechando el vapor que nació de mi ducha, miro tus ojos y me doy cuenta con tristeza de que siguen siendo los míos.

martes, 6 de noviembre de 2007

Celos

Moriré lento hoy por la noche
Mi sangre correrá cual río furioso por mis sábanas blancas
Ahogando a su paso cualquier rastro y recuerdo de vida que habite en mi colchón
Incluyendo tu recuerdo

viernes, 19 de octubre de 2007

A veces tU, a veces ella, a veces yo, nunca nosotros....

No quiero que el mundo que sabe de mí, sepa que, además de ser una persona 200% extraña, sepa además que algún día me topé contigo. Aquel que lo lea y no me conozca sentirá, de una forma más objetiva, el dolor que ahora siento en mi cabeza, en mis hombros, en mis dedos, en el cuello, en el talón, en mi oreja derecha y en mi fosa nasal izquierda, en mi alma…
Aquel que lo lea y me conozca, y me conozca realmente, me dirá que estoy equivocado, que sí hay vida después de la muerte. Por decirme eso (tU) ya te quiero más que a nadie en el mundo. Espero compartir mi vida contigo, hasta el día en el que alguno de los dos decida partir (nosotros)...

Eres buen material para hacer arte (ella). Me haces sentir tan humano y frágil que me parece saber qué se siente morir. ¿De qué me sirve sufrir por un mono-tono, por un ritmo?

De mucho, pero no en tu mundo. No hay que desperdiciar eso que se siente y se vive fingiendo que no existe, llorando lágrimas secas y a econdidas de mí mismo. Hay que crear vida después de la muerte, escribir después del silencio. Maldita, mi suerte no ha cambiado.

Sabé que me hieres y haces daño, pretendés que siga tus pasos y te guíe de la mano, muy curiosamente hacia donde tú quieres. ¿Entonces qué es guiar? Ni siquiera cuando bailamos o intentamos hacerlo pude lograr que siguieras, ni por unos segundos, mis pasos y mi vida. Siempre hacia donde el viento, tu aliento, me guiase…

Y miro a tus ojos y me pierdo en su profundidad, en su mismísimo sin nombre. ¿Cómo pude ser tan ciego? A ti te sobran ojos críticos, ojos miserables que no ven que están cubiertos de fango y mentira. A mí me faltan ojos para verte como realmente eres, nunca tuve la fortaleza de hacerlo. ¡Pero si yo te odiaba! Debí nada más no mirarte, no quererte, porque del amor al odio…

Entonces regreso al cuerpo y recuerdo que lo que quería era hacer arte. Que miraras mi cuadro y dijeras algo. Algo es más que nada, más de lo que haces. Algún día lo harás. Reiremos cada quién en su lógica y su ritmia, tú porque ves a un pobre tonto y yo porque veo a dos.
¿Habrá que ser tan perfectos? Mi escrito es vano, un insulto al artista lírico; pero ¡ah! como tiene cada latido de mi corazón y sentir…
“Une barque sur l’ocean” Gracias

Me hablaré a mí mismo para decir mis errores y tratar de corregirlos, no para justificarlos y demostrarle al mundo que realmente estoy en el hoyo más profundo de la individualidad sino para lograr de escribir cosas en contra de ti, mujer, MUJER.