Que conveniente es aprender a decir "mamá".
Tantos cariños, tanta atención, tanto poder. Claro que, aprender a decir papá también tiene sus ventajas...
Aprender a decir mamá o papá es obligar a que el nombrado averigüe lo que la criatura quiere; en cambio decir hambre, sueño, popó, dolor, es pensar de más...
Desde pequeño optimicé recursos con el lenguaje, con mis ademanes, con mis gestos. Para qué gastar saliva y aliento cuando con una mirada se puede decir todo y más.
miércoles 23 de julio de 2008
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