martes, 20 de mayo de 2008

Uno más uno

Tapia + Bazán

Entonces miré al espejo mi cara
y vi la tuya, ausente
distante, como aquella primera vez
las nubes se confundían con tu cabello
y tus ojos con los frutos de aquel árbol

ahora que no estás la tierra me reclama tus pasos
me recuerda tus besos
pienso que alguna vez volveré a encontrarte
de manera insospechada
entonces veré reverdecer al mundo
y a mi corazón de nuevo

aun cuando parezca que me has olvidado
y me has enterrado en lo más profundo de su corazón
vivo en ti, como la sangre que corre por tus venas
pronuncias mi nombre como si fuera el tuyo
y me despides como el aire exhalas al caminar

miserable soy que de pronto soy todo y de pronto nada
y así prefiero ser nada que hacerte más daño

Más palabras

Injusticia: Una mujer guapa que no sabe vestirse, que su buen cuerpo se arruine con sus pobres ropajes de mal gusto. En todo caso permaneced desnudas y alabad a Dios; dadle gracias por vuestros encantos. De otra forma lo harán rabiar.

Comprimido

Mis ojos me delatan, por eso trato de no verte mucho; procuro tener siempre mis manos bajo la mesa para evitar cualquier intento de tomar las tuyas. Las piernas recogidas complicando el roce accidental, y no hablo mucho pues no quisiera que recordaras mi voz. Contigo estoy reprimido y comprimido porque me da miedo enamorarme sin querer. Eres bellísima.

miércoles, 23 de abril de 2008

Trayectos

Me cuesta mucho ver qué trae puesto una mujer porque no soy de vista rápida, además, se puede prestar a malas interpretaciones por la falsa creencia de morbosos escrutinios que supusieran que hiciere. Por eso prefiero ver primero a los ojos que a los zapatos, a los labios que a las faldas y al cabello que a la blusa...
Ya después de ver que no me ve y siento que no la incomodo le miro la ropa, sin detenerme mucho tiempo que su cuerpo se puede dar cuenta y ella voltear. Entonces hago el balance: la elegancia del vestir versus sus rasgos físicos.

Trayectos

Cuando la poca inspiración lo invita a uno a voltear a su alrededor es grande la sorpresa de ver cómo ha cambiado el mundo y más grande es el miedo de saber que ya no se pertenece a él.

Soledad a ratos...

Siempre me ha gustado estar solo a ratos, acompañado sólo de una buena copa de tinto y un mal libro para deveras pretender que leo. Curioso es, entonces, saber que me da pavor la soledad.

Trayectos

He subestimado al sexto sentido de la mujer y al séptimo del marchante que, ambos, han sabido quién sabe cómo que iba a llover y han traído paraguas una para protegerse y el otro para vender. Yo completamente mojado los contemplo y admiro. Apenas me alcanza para transportarme y tal vez comprarme una golosina...
Al parecer necesito caminar en época de lluvias para darme cuenta de que necesito cambiar de zapatos.